20/6/09
Se acabó el curso, ya es definitivo. Se acabó levantarse por las mañanas a las 7 para que nada más entrar en clase te pongan un libro de Lenguaje delante y debas analizar no-se-que-palabra-que-solo-escuchaste-una-vez-en-tu-vida. Se acabó solo ver a tus amigas 10 minutos diarios porque estais en clases diferentes. Se acabó la estancia en el colegio de aquella "cosa" que solo mandaba apuntes para estudiar y que a estas alturas algunos alumnos seguimos creyendo que se reproduce por clonación.
Pero, por otro lado, también se acabaron los paseos de los Viernes por el bosquecito de afuera del colegio con Khy. Se acabaron las clases por el resto de mi vida con esa profesora gracias a la que descubrí La Materia Oscura. Y se acabaron las chorradas porque la profesora de Inglés llamase a un compañero "Cara Tonto". Todo se acaba a la vez.
También se va una etapa importante en nuestra vida a la vez que el curso. Se va la etapa en la que empezábamos a conocernos y ella no me hablaba casi. En la que no teniamos idea propia de a qué pertenecian los daimonions y necesitabamos hacer hasta la pregunta más estúpida en el foro, sin pensarla por miedo a equivocarnos.
Pero ahora es distinto. Ahora somos conscientes de que si no nos equivocamos no aprendemos, y de que dejándote llevar por la corriente nunca acabas demasiado bien.
Y es que, creo yo, desde que conozco a esa parte tan poco visible de mí, he empezado a formar mi propia opinión de las cosas. Puede ser malo o bueno, todo dependiendo del punto de vista, pero es real. Quizás lo que ocurra es que haya aprendido a confiar en mí misma.
No sabíamos antes (ni sabemos ahora) de qué va a tratar la entrada. Sabemos que nos apetecía rendirle un homenaje al fin de curso y que yo quería hablar más de lo correspondiente. Ahora que se han acabado los temas a tratar también se debería acabar nuestra entrada ¿No?
Pues no
Ocurren demasiadas cosas en nuestro día a día como para no llegar a hacerles mención, pero ninguna de ellas llega a ser tan importante como para hacerlo. O quizás son tantas que no se puedan contar en toda una vida. Al fin y al cabo la rutina esta repleta de pequeños detalles en los que no reparamos.
Por ejemplo, las flores. El jardín de nuestra casa esta repleto de ellas: Desde simples margaritas hasta unas fresas silvestres que no tenemos ni idea de cómo acabaron allí. Todo fue siguiendo su curso normal hasta que hoy descubrimos un rosal en una esquina de la casa. Se podían ver varios capullos marchitos y uno, solo uno, que había llegado a abrirse. La rosa blanca que se observaba era simplemente preciosa.
Lo que aún no alcanzamos a comprender es si la flor era bonita porque lo era en sí, o si era bonita porque era la primera vez que alcanzabamos a verla. ¿No deberíamos haber notado cuándo empezó a crecer el rosal?
Pues no, no lo hicimos. Estos detalles tan bonitos están ocultos por ocupaciones que deben cumplirse u obligaciones varias. Una de las metas, a nuestro parecer, es encontrar en la repetitiva rutina algún detalle que la haga variar. Hoy, por ejemplo, descubrimos que unos pajarillos comenzaron a anidar en una esquina del tejado de casa que se ve desde nuestro lugar daimónico. Hemos decidido subir todos los días que nos sean posibles para ver como les va a las avecitas con la construcción de la casa ^o^
Felicidades, acabais de conocernos en una de nuestras fases "Reflexivas". Pero que sepais que en menos de tres dias actualizaremos otra vez. Y dentro de menos de tres días estaremos en otra fase distinta. ¿Que cual será? Ni idea, ya deberiais saber que nuestro comportamiento va con inestabilidad incluida =P
Ocurren demasiadas cosas en nuestro día a día como para no llegar a hacerles mención, pero ninguna de ellas llega a ser tan importante como para hacerlo. O quizás son tantas que no se puedan contar en toda una vida. Al fin y al cabo la rutina esta repleta de pequeños detalles en los que no reparamos.
Por ejemplo, las flores. El jardín de nuestra casa esta repleto de ellas: Desde simples margaritas hasta unas fresas silvestres que no tenemos ni idea de cómo acabaron allí. Todo fue siguiendo su curso normal hasta que hoy descubrimos un rosal en una esquina de la casa. Se podían ver varios capullos marchitos y uno, solo uno, que había llegado a abrirse. La rosa blanca que se observaba era simplemente preciosa.
Lo que aún no alcanzamos a comprender es si la flor era bonita porque lo era en sí, o si era bonita porque era la primera vez que alcanzabamos a verla. ¿No deberíamos haber notado cuándo empezó a crecer el rosal?
Pues no, no lo hicimos. Estos detalles tan bonitos están ocultos por ocupaciones que deben cumplirse u obligaciones varias. Una de las metas, a nuestro parecer, es encontrar en la repetitiva rutina algún detalle que la haga variar. Hoy, por ejemplo, descubrimos que unos pajarillos comenzaron a anidar en una esquina del tejado de casa que se ve desde nuestro lugar daimónico. Hemos decidido subir todos los días que nos sean posibles para ver como les va a las avecitas con la construcción de la casa ^o^
Felicidades, acabais de conocernos en una de nuestras fases "Reflexivas". Pero que sepais que en menos de tres dias actualizaremos otra vez. Y dentro de menos de tres días estaremos en otra fase distinta. ¿Que cual será? Ni idea, ya deberiais saber que nuestro comportamiento va con inestabilidad incluida =P
PD: Nos hubiera gustado enseñaros una foto de la rosa, pero la cámara se negó a funcionar ¬_¬
1 cotilla/s han comentado esta entrada:
Ire, en este momento te pegaría (aunque solamente consiguiera romperme la mano contra el monitor). ¿Se te terminó el curso, ya? A nosotros ni nos llegaron las vacaciones de invierno T.T
Entonces... pues no se me ocurre que decir e.e Yo también ODIO la rutina, hay que aprender a ignorarla, a vivir cada cosa como si fuese una novedad... mucho más fácil decirlo que hacerlo, por supuesto.
Creo que estaría bien decirles "Felicidades" por dos cosas: una, porque terminaron el curso. Otra, porque debe ser genial tener un nido en tu lugar daimónico n.n
PD: "No te mordemos si comentas =)" Nosotros tampoco, ¿eh? :P
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